La vocería regional desconoce convocatorias y acuerdos promovidos al margen de la estructura oficial, mientras ex candidatos y afiliados denuncian presuntas imposiciones y favoritismos desde Lima
Según el vocero oficial, dichas convocatorias y dirigencias carecen de todo valor legal e institucional, al señalar que no están reconocidas dentro de la estructura orgánica ni de los estatutos nacionales de la agrupación política.
La controversia evidencia una fractura evidente entre las bases y la dirigencia formal. Mientras diversos militantes se organizan de forma paralela en medios y redes sociales, la vocería oficial insiste en que las únicas instancias válidas en Puno son la coordinación regional y la secretaría provincial de San Román. Para el vocero oficial, cualquier asamblea, nombramiento o acuerdo adoptado al margen de las directivas centrales carece por completo de efecto vinculante dentro del partido.
A este clima de división se suma el malestar expuesto por ex Candidatos y militantes, quienes a través de plataformas como TikTok han hecho pública su decisión de dar un paso al costado. Las críticas apuntan a presuntos malos manejos, imposiciones y favoritismos dictados de manera vertical desde la sede central en Lima. Frente a ello, la vocería regional intentó minimizar la crisis, justificando que todo militante debe acatar estrictamente la disciplina partidaria y encauzar sus reclamos por las vías internas de la organización.
El trasfondo de esta pugna interna responde también a la disputa por el control de nombramientos de autoridades en la región, como subprefectos y prefectos. Ante las constantes especulaciones sobre la confección de ternas y el reparto de cargos de confianza, la dirigencia oficial aseguró que aún no se han remitido propuestas formales. Argumentaron que las designaciones se regirán por el principio de meritocracia y evaluación estricta de perfiles, en un intento por frenar las apetencias personales de las facciones en pugna.
Finalmente, y con el propósito de sofocar la incipiente rebelión interna, la vocería anunció la próxima llegada a Juliaca del jefe o vocero político designado para la región Puno en su semana de representación. Se espera que este enviado del Comité Ejecutivo Nacional entable un diálogo directo con los militantes para frenar la dispersión, aclarar las directivas de trabajo y devolver la estabilidad a una militancia descontenta que hoy cuestiona duramente las formas de conducción partidaria.