La agrupación Expresión señaló que su morenada busca generar una reflexión sobre las promesas políticas, la corrupción y la responsabilidad ciudadana
La agrupación musical Expresión vuelve a poner en el debate la corrupción y el comportamiento de las autoridades a través de su tema “Uñas largas”, una morenada que fue estrenada hace aproximadamente seis años y que cobra nuevamente vigencia en el actual contexto electoral. La canción retrata a los candidatos que llegan a las plazas con promesas, regalos y compromisos, para luego, una vez instalados en el poder, terminar actuando en beneficio propio o de determinados grupos.
Percy Coacalla Ruelas, integrante de Expresión, explicó que la inspiración surgió a partir de una conversación con una ciudadana en la ciudad de Puno, quien cuestionó que los políticos lleguen durante las campañas ofreciendo soluciones y posteriormente se olviden de la población. A partir de esa experiencia, junto a su hermano Carlos, comenzaron a trabajar la letra y la música, optando por una morenada debido a la creciente presencia de este género en diferentes regiones del país.
Durante la entrevista también se advirtió que la corrupción no involucra únicamente a quienes ejercen cargos públicos, sino también a ciudadanos que buscan beneficios particulares a cambio de respaldo político. En ese sentido, se cuestionó la práctica de algunos sectores que exigen a los candidatos compromisos específicos para favorecer a sus comunidades o grupos, dejando en segundo plano las necesidades colectivas. “Uñas largas” plantea precisamente una reflexión sobre esta relación entre autoridades, ciudadanos y dinero.
Los integrantes de Expresión sostuvieron que la lucha contra la corrupción requiere también una ciudadanía organizada y vigilante. Advirtieron que las municipalidades y los gobiernos regionales no deben ser entendidos únicamente como agencias de empleo o entidades dedicadas a ejecutar obras, sino como instituciones encargadas de atender las necesidades y garantizar el bienestar de la población. Así, una canción creada hace seis años vuelve a encontrar espacio en la coyuntura electoral y busca generar reflexión sobre la responsabilidad de elegir y también de fiscalizar a las autoridades.