René Choque cuestiona que el Gobierno priorice restricciones sobre la apariencia de los escolares y advierte que la violencia escolar, la falta de apoyo psicológico y el deterioro de los aprendizajes requieren soluciones de fondo
El docente René Choque cuestionó los anuncios del Gobierno sobre la disciplina en las instituciones educativas y sostuvo que las restricciones relacionadas con el cabello, el maquillaje, las uñas y el uniforme no resuelven los problemas estructurales del sector educación. Señaló que las medidas son superficiales frente a la violencia escolar, la pérdida de autoridad de docentes y auxiliares, la falta de articulación entre las familias y las escuelas y el deterioro de la calidad de los aprendizajes.
Explicó que el sistema educativo ya cuenta con mecanismos para promover la disciplina, como las normas de convivencia en las aulas, los reglamentos internos de las instituciones educativas y la plataforma SíseVe, destinada al registro de casos de violencia escolar. Sin embargo, cuestionó la respuesta frente a estas situaciones y mencionó las cifras que expuso durante la entrevista: 6.328 denuncias por violencia psicológica, 7.315 por violencia física y 2.907 por violencia sexual. Estas cifras fueron presentadas como registros acumulados en lo que va del año, aunque no precisó el periodo exacto ni la fecha de consulta.
El docente también advirtió que existe una desconexión entre la escuela, la familia y la sociedad, debido a que los valores y las normas que se promueven en las instituciones educativas no siempre se refuerzan en el hogar ni se reflejan en la convivencia cotidiana. Añadió que las diferencias en las realidades familiares y la falta de acompañamiento de algunos padres dificultan la formación de los estudiantes. En ese contexto, consideró necesario fortalecer la participación de las familias en la construcción y el cumplimiento de las normas de convivencia.
Finalmente, sostuvo que el principal problema de la educación es el descenso del nivel y la calidad de los aprendizajes, una situación que, a su juicio, requiere mayor atención que las restricciones sobre la apariencia de los escolares. También cuestionó las limitaciones de atención psicológica en las instituciones educativas públicas y señaló que las medidas de disciplina deben abordar las causas de los problemas de convivencia, en lugar de centrarse únicamente en la presentación personal de los estudiantes.