El economista afirmó que la excesiva criminalización de la función pública retrasa licitaciones, proyectos de inversión y obras prioritarias, afectando el desarrollo de la región y el uso eficiente de los recursos del Estado
El economista José Ignacio Beteta expresó su preocupación por la falta de gestión y la baja ejecución del presupuesto público en la región Puno. En diálogo con Radio Onda Azul, sostuvo que uno de los principales factores que limita el avance de obras y proyectos de inversión es el temor de los funcionarios públicos a firmar documentos por posibles investigaciones posteriores.
Beteta señaló que el rol fiscalizador de la Contraloría es necesario; sin embargo, consideró que en los últimos años se ha generado una excesiva criminalización de la función pública, lo que ha provocado que muchos servidores del Estado prefieran no asumir decisiones por miedo a enfrentar procesos administrativos o denuncias penales.
Explicó que esta situación retrasa la aprobación de trámites, licitaciones, concesiones y proyectos de inversión, afectando directamente la ejecución del presupuesto destinado a obras prioritarias en beneficio de la población.
Asimismo, advirtió que numerosos funcionarios trabajan bajo una constante amenaza, ya que, tras autorizar un procedimiento, pueden ser objeto de investigaciones por parte de los órganos de control. A su juicio, esta realidad ha distorsionado el sistema de justicia, el cual debe actuar con objetividad y proporcionalidad y no convertirse en un mecanismo de persecución.
Finalmente, Beteta indicó que esta falta de decisiones genera un perjuicio para el Estado y los contribuyentes, debido a que existen recursos públicos que no se ejecutan en proyectos y obras necesarias para la ciudadanía, afectando el desarrollo de la región y del país.