El Estado destina millones al día para sostener un sistema penitenciario hacinado que ya supera los 100 mil internos
El sistema penitenciario peruano no solo enfrenta problemas de hacinamiento, sino también un fuerte impacto económico para el Estado. Actualmente, mantener a un preso en el país cuesta en promedio S/30 diarios, lo que equivale a unos S/900 mensuales por interno.
Esta cifra, multiplicada por la población penitenciaria que supera los 103 mil reclusos, genera un gasto aproximado de más de 3 millones de soles al día y más de 93 millones al mes.
El presupuesto cubre principalmente alimentación, seguridad y funcionamiento básico de los penales. Sin embargo, especialistas advierten que este monto resulta limitado si se consideran estándares adecuados de infraestructura, salud y reinserción social.
Del total de internos, la gran mayoría son ciudadanos peruanos, mientras que un pequeño porcentaje corresponde a extranjeros, lo que también implica una carga económica diferenciada para el Estado.
A pesar del gasto constante, el sistema penitenciario continúa colapsado. El hacinamiento sigue siendo uno de los principales problemas estructurales, lo que pone en debate la eficiencia del modelo actual y la necesidad de reformas profundas.
En ese contexto, expertos señalan que el costo real de mantener a un preso podría ser mucho mayor si se implementaran condiciones dignas y programas efectivos de rehabilitación, lo que abriría una discusión sobre el verdadero precio de la justicia en el país.