El párroco del templo San Juan Bautista de Puno reflexionó sobre la parábola de los dos hijos y exhortó a los feligreses a demostrar su fe con acciones
El párroco del Santuario Virgen de la Candelaria, reverendo Gabriel Castañeda López, celebró este domingo la Santa Misa. En su homilía, reflexionó sobre la parábola de los dos hijos. Recordó que Dios nos llama a la conversión. Explicó que en el Evangelio del domingo se presenta a quienes inicialmente dicen que no, pero luego cambian de actitud y cumplen la voluntad de Dios, frente a quienes expresan un sí, pero finalmente no realizan lo que se les pide.
Asimismo, señaló que esta enseñanza nos permite reconocer que las personas pueden adoptar ambas actitudes en diferentes momentos de la vida. Indicó que alguien puede comprometerse durante la misa a cambiar y ser mejor, pero luego deja de lado esas promesas; mientras que otra persona puede inicialmente rechazarla y posteriormente se arrepiente, incluso cambia de vida y se acerca a Dios. Por ello, explicó que el Evangelio no debe limitarse solamente a ser escuchado, sino que también debe ser puesto en práctica.
El párroco también llamó a los feligreses a examinar sus propias actitudes frente a la fe y a responder al llamado de Dios no solamente con palabras, sino mediante acciones. Señaló que la conversión implica aceptar la invitación de Dios a cambiar de vida, tenerlo como meta y poner en práctica sus enseñanzas. Como ejemplo, mencionó a la Virgen María, quien mantuvo su sí a Dios y permaneció fiel incluso ante situaciones muy difíciles.
Finalmente, el padre del templo San Juan Bautista de Puno exhortó a los asistentes a responder a Dios con un sí generoso y, al mismo tiempo, demostrarlo mediante sus acciones. Señaló que vivir la palabra y el Evangelio permite convertirse en testigos del amor de Dios, por lo que invitó a los feligreses a asumir esta enseñanza como una oportunidad de conversión y cambio en sus propias vidas.