En el programa “Los Infiltrados”, estudiantes reflexionan sobre la importancia de gestionar las emociones y fortalecer el bienestar emocional


Los Infiltrados
Los Infiltrados

Con la participación de 15 instituciones educativas, estudiantes recibieron orientación para reconocer y expresar sus emociones, además de afrontar situaciones de ira, frustración y duelo

En una edición especial del programa “Los Infiltrados”, en la que participaron 15 instituciones educativas, se abordó un tema de gran importancia para el bienestar de los adolescentes: “Cómo gestionar nuestras emociones”, con el objetivo de sensibilizar y brindar herramientas que permitan a los estudiantes reconocer, comprender y gestionar adecuadamente sus emociones frente a las diferentes situaciones de la vida cotidiana.

En este contexto, se contó con la participación de la psicóloga Nathaly Diana Laurente Fernández, quien fue consultada sobre cuál es el principal error que cometemos al intentar controlar lo que sentimos. Al respecto, explicó que reprimir las emociones puede generar una acumulación emocional que, con el tiempo, podría desencadenar un desborde, por lo que resaltó la importancia de reconocer y expresar lo que sentimos de manera adecuada.

Además, Nathaly Laurente señaló que, ante momentos de ira o frustración, existen diversas técnicas de regulación emocional que pueden ayudar a recuperar la calma. Entre ellas, destacó la respiración consciente, una herramienta sencilla y efectiva que permite regular la respiración cuando se experimenta una emoción intensa. Explicó que controlar y ralentizar la respiración contribuye a regular la frecuencia cardíaca y, de esta manera, favorece un estado de mayor tranquilidad para afrontar la situación de forma adecuada.

Finalmente, la estudiante Liz, de la I.E. José Carlos Mariátegui Aplicación UNA Puno, reflexionó que el dolor que sentimos ante la pérdida de un familiar, un amigo o incluso una mascota no representa debilidad, sino que refleja el cariño y los vínculos que compartimos. Señaló que vivir el duelo es un proceso natural que requiere tiempo, por lo que es importante permitirnos sentir y expresar nuestras emociones sin apresurarnos, juzgarnos ni restar importancia a lo que estamos viviendo.

“Sanar no significa olvidar a quien ya no está, sino aprender a recordar con amor, gratitud y serenidad, valorando los momentos compartidos por encima del dolor de su ausencia. Date permiso para sentir y vivir tu proceso, porque cada emoción es parte del camino para volver a encontrar la calma y sonreír nuevamente”, expresó.