Jhon Coila, especialista en alimentación bioenergética, explicó que una música suave y relajante puede favorecer la alimentación, mientras que las distracciones durante las comidas podrían llevar a comer más rápido y en mayor cantidad
Jhon Coila, especialista en alimentación bioenergética, en el espacio de salud “Vida Saludable” de Radio Onda Azul, habló sobre la influencia de la música al momento de consumir los alimentos (desayuno, almuerzo o cena). Esta puede ser favorable si es una música suave, relajante, tranquila o agradable, la misma que ayudará que nuestro organismo asimile mejor los alimentos.
Sin embargo, se torna perjudicial cuando, a la hora de la comida, los integrantes del hogar están acompañados de un género de música urbana y bailable, están manipulando el celular o viendo noticias en el televisor.
Esta práctica podría ocasionar severos daños al organismo, como: ingerir alimentos en mayor cantidad, podemos comer más rápido de manera automática, podríamos mostrar menos atención a las señales de hambre y saciedad, puede llevarnos al consumo de alimentos poco saludables, provoca menos interacción familiar, cuando los niños y adolescentes deben ser criados con buena atención, resumió.