Frank Casas considera que la escasa regulación en la venta de chips dificulta identificar a quienes cometen delitos mediante llamadas telefónicas
El especialista en seguridad ciudadana, Frank Casas, advirtió que una de las principales debilidades en la lucha contra la delincuencia es la insuficiente regulación en la adquisición y control de líneas telefónicas, situación que facilita la comisión de delitos como la extorsión.
Señaló que actualmente cualquier persona puede adquirir un chip telefónico con escasos mecanismos de verificación, lo que dificulta la identificación de quienes utilizan estas líneas para realizar llamadas extorsivas y otras actividades ilícitas.
En ese sentido, sostuvo que el Estado debe fortalecer los sistemas de información y trazabilidad de las líneas móviles para conocer con mayor precisión quiénes son los usuarios de los chips empleados en la comisión de delitos, permitiendo una respuesta más efectiva por parte de las autoridades.
Asimismo, consideró que esta tarea debe desarrollarse de manera articulada con el Organismo Supervisor de Inversión Privada en Telecomunicaciones (OSIPTEL), entidad encargada de regular el sector de las telecomunicaciones, a fin de implementar mecanismos de control que contribuyan a prevenir el uso indebido de líneas telefónicas.
Finalmente, Frank Casas enfatizó que el fortalecimiento de la regulación en el mercado de las telecomunicaciones debe formar parte de una estrategia integral de seguridad ciudadana, orientada a reducir la extorsión y otros delitos que afectan a la población.