Programa de Justicia Juvenil Restaurativa busca promover la reinserción y prevenir la reincidencia mediante el acompañamiento familiar y social
El Ministerio Público viene fortaleciendo el trabajo de prevención y reinserción de adolescentes en conflicto con la ley penal mediante el Programa Nacional de Justicia Juvenil Restaurativa. Richard Luque Bautista, fiscal de familia y responsable del programa Justicia Juvenil Restaurativa del Ministerio Público, informó que, hasta el momento, se vienen atendiendo 57 casos de adolescentes de entre 14 y 17 años, de una meta anual de 70 casos establecida por la Coordinación Nacional. De esta cifra, 35 corresponden a la provincia de San Román.
El magistrado explicó que el programa busca ofrecer alternativas a la judicialización, mediante un trabajo interdisciplinario que involucra al adolescente, su familia y su entorno educativo y social. El objetivo es que los menores asuman responsabilidad por sus actos, desarrollen conductas prosociales y puedan construir un proyecto de vida alejado de la delincuencia.
Precisó que, entre los casos atendidos, se encuentran infracciones vinculadas a la omisión de socorro y violación de domicilio. Luque Bautista precisó que, cuando existe una primera infracción y las condiciones lo permiten, se priorizan medidas de reeducación y rehabilitación.
Sin embargo, advirtió que, en situaciones de reincidencia, especialmente cuando el adolescente vuelve a vulnerar derechos fundamentales o afectar el patrimonio de otras personas, el caso puede ser derivado al Poder Judicial para que se determine una medida socioeducativa más gravosa, incluida la internación en un centro juvenil.
El fiscal también cuestionó el debilitamiento del rol de algunos padres de familia y señaló que la falta de supervisión y acompañamiento puede favorecer la reincidencia. En casos donde los progenitores no puedan ejercer adecuadamente sus responsabilidades, indicó que puede intervenir la Unidad de Protección Especial para garantizar la protección del adolescente.
Finalmente, hizo un llamado a los padres de familia a fortalecer su rol formador y dedicar mayor atención a sus hijos, recordando que la familia constituye el primer espacio de socialización y formación de valores.