A 97 años de la reincorporación de Tacna, especialista sostiene que el Estado debe fortalecer la presencia y el desarrollo de las zonas fronterizas
A 97 años de la reincorporación de Tacna al territorio peruano, el historiador y docente Néstor Pilco Contreras advirtió que el Perú aún mantiene una política débil de protección y desarrollo de sus zonas fronterizas, pese a las lecciones que dejó la pérdida territorial tras la Guerra del Pacífico.
Pilco sostuvo que el Estado peruano ha descuidado durante décadas las denominadas “fronteras vivas”, al no garantizar suficiente inversión en educación, salud, infraestructura, conectividad y oportunidades económicas para las poblaciones ubicadas en estos territorios. Señaló que esta ausencia estatal puede generar condiciones para que otros países ejerzan mayor influencia sobre las zonas fronterizas.
El historiador explicó que el caso de Tacna demuestra la importancia de mantener una presencia permanente del Estado. Recordó que durante los 46 años que permaneció bajo administración chilena, la población tacneña mantuvo actividades orientadas a preservar su identidad peruana, destacando especialmente el papel de las mujeres que promovieron actos cívicos y el izamiento de la bandera nacional.
Asimismo, cuestionó que las políticas de frontera muchas veces queden solo en documentos y se actúe recién cuando surge un conflicto o una controversia territorial. Consideró necesario impulsar una política permanente de desarrollo fronterizo, con recursos económicos y una adecuada descentralización, además de avanzar en un ordenamiento territorial que permita definir y aprovechar mejor los espacios del país.
Finalmente, Pilco señaló que la experiencia de Tacna debe servir para recordar que una frontera no se defiende únicamente con presencia militar, sino también garantizando que sus pobladores tengan servicios, oportunidades y razones para permanecer en ella.