La Virgen María la Candelaria salió a las calles a consolar al pueblo y a recoger su sufrimiento y dolor, reflexiona obispo de Puno


El monseñor Jorge Pedro Carrión Pavlich, obispo de la Diócesis San Carlos Borromeo de Puno, comentó que el recorrido de la imagen de la santísima Virgen María de la Candelaria por la zona sur de la Ciudad Lacustre ha servido para fortalecer la salud del alma de las personas afectadas a consecuencia de la pandemia.

Señaló que, los seres humanos se sienten agobiados, ya sea por la pérdida de un familiar o haber contraído la enfermedad y no poder abrazas a sus seres queridos. “La iglesia no puede silenciar estas realidades y tiene que salir al frente y ofrecer consuelo, seguridad y certeza en la vida del hombre”, dijo.

Explicó que, el pueblo necesita consuelo, necesita un respiro espiritual y esa es la razón por la que se tomó la decisión de sacar la imagen de la Virgen por algunas calles de la ciudad. Además, hizo recuerdo que en febrero del presente año se tenía previsto el recorrido de la patrona de Puno, pero se pospuso por las restricciones emitidas desde el gobierno central.

Asimismo, contó que durante el recorrido vio expresiones de dolor y de sufrimiento, incluso había mucho llanto y desesperación, porque cada persona tiene una historia singular y cada uno tiene sus dificultades y problemas propios.

“Una anciana se me acercó y me dice gracias, yo supere el COVID-19, pero su rostro era de desesperación (…), me atrevería a decir que ha sido como la parábola del samaritano, porque salió la Virgen a consolar y fue recogiendo dolor, sufrimiento y agobio”, agregó.