Durante sus años de labor pastoral en Chulucanas, Trujillo y Chiclayo, Robert Prevost se interesó por aprender la lengua originaria para comunicarse con las comunidades quechuahablantes.
Antes de convertirse en el papa León XIV, Robert Prevost desarrolló una formación pastoral que también estuvo marcada por el aprendizaje de idiomas. Su lengua materna es el inglés, pero actualmente habla con fluidez italiano, francés, español y portugués. Prevost nació en Chicago, Estados Unidos. Antes de llegar por primera vez al Perú, en 1985, ya había aprendido italiano y francés. El primero lo fortaleció durante sus estudios de derecho canónico en la Pontificia Universidad de Santo Tomás de Aquino, en Roma. En tanto, su vínculo con el francés está relacionado con sus raíces familiares, pues su abuela materna nació en Normandía, Francia.
El español adquirió mayor importancia durante sus décadas de servicio pastoral en Chulucanas, Trujillo y Chiclayo. En esos lugares, Prevost no solo fortaleció el dominio del idioma, sino también sus vínculos con las comunidades peruanas. El Vaticano considera que expresarse en español le permite transmitir cercanía y calidez a los fieles. Sin embargo, uno de los aspectos que más llamó la atención durante su permanencia en el país fue su interés por aprender quechua. Según testimonios recogidos por medios de comunicación, Prevost comenzó a familiarizarse con esta lengua durante su etapa pastoral en Trujillo, entre 1988 y 1999.
Liliana Loayza Díaz, una feligresa que lo conoció en esa ciudad, recordó que lo escuchó hablar quechua y se sorprendió al descubrir que había aprendido algunas expresiones durante sus visitas a distintas localidades. Años después, cuando ya era obispo de Chiclayo, Prevost decidió profundizar sus conocimientos. Se inscribió en un curso virtual de quechua organizado por Cáritas y completó las clases hasta recibir un certificado de nivel básico.
Janinna Sesa, exdirectora de Cáritas Chiclayo, contó que el entonces obispo participó en las sesiones junto con los demás estudiantes. Explicó que el aprendizaje le permitía comunicarse con pobladores de las zonas altoandinas, donde algunas personas utilizan principalmente esta lengua. Además de los cinco idiomas que habla con fluidez, León XIV también puede leer textos en latín y alemán, conocimientos vinculados con su formación teológica y jurídica. Su acercamiento al quechua refleja el interés que mostró por comunicarse con los fieles de las comunidades que visitó durante su labor en el Perú. Según datos del INEI correspondientes a 2021, más de 4,3 millones de personas hablan esta lengua en el país.