Los Chiñipilcos exigen mayor apoyo para preservar las danzas autóctonas por el centenario de Juliaca


En el marco del concurso «Pinquillo de Oro», la asociación cultural pidió a las autoridades educativas promover talleres de música tradicional para niños y jóvenes.

Cirilo Quispe Mamani, presidente de la Asociación de Tokoros y Pinquillos Los Chiñipilcos de Juliaca, hizo un llamado a las autoridades. Pidió fortalecer la promoción y preservación de las danzas autóctonas por el centenario de la provincia de San Román. El dirigente anunció que el tradicional concurso Pinquillo de Oro se desarrolló este año. El evento tuvo lugar en la explanada del cerro Huaynarroque, con la participación de 20 conjuntos. También señaló que buscan ampliar la convocatoria en las próximas ediciones. Así esperan revalorar las expresiones culturales de la región.

Quispe Mamani explicó que la asociación reúne entre 200 y 500 integrantes, principalmente jóvenes. El cambio de escenario responde a la necesidad de contar con un espacio más amplio. Esto beneficiará a las agrupaciones participantes. Asimismo, indicó que la organización solicita las autorizaciones correspondientes para utilizar la explanada. Destacó que el objetivo principal del concurso es rescatar las danzas autóctonas. Estas se encuentran en riesgo de desaparecer. Entre las expresiones culturales que mencionó figuran los Soldaditos de Santa Catalina y los Pulipulis. Estas manifestaciones forman parte de la riqueza cultural de la región.

El presidente de Los Chiñipilcos también destacó la importancia de preservar la vestimenta tradicional y la música de esta agrupación. Sus integrantes utilizan instrumentos como el bombo, la tarola, los platillos, el tokoro y el pinquillo. Además, informó que cuentan con una escuela de arte y cultura. Esta se orienta a la enseñanza musical, aunque el apoyo de las autoridades todavía es insuficiente. En ese sentido, exhortó a la Unidad de Gestión Educativa Local (UGEL) y a las instituciones educativas. Solicitó promover talleres y concursos. Esto permitirá a niños y adolescentes aprender a ejecutar estos instrumentos y mantener viva la tradición.

Finalmente, Quispe Mamani recordó que lleva 54 años practicando esta danza. Señaló que, según los relatos de sus antepasados, sus orígenes se remontan aproximadamente a 1940. Estos se vinculan a las antiguas celebraciones de la Qashwa en Juliaca. También representan una tradición de agradecimiento a la Pachamama por sus frutos. En el marco de los 100 años de la provincia de San Román, hizo un pedido a las próximas autoridades. Pidió dar mayor importancia a las expresiones culturales autóctonas. Comprendió que su preservación no beneficia únicamente a una asociación, sino a toda la identidad cultural de Juliaca.