Los Puli-Pulis: una tradición ancestral que busca sobrevivir y convertirse en patrimonio cultural


La danza, vinculada a antiguas prácticas de los cazadores del altiplano, busca preservar sus elementos tradicionales y llegar a ser reconocida como Patrimonio Cultural de la Nación.

Fredy Colquehuanca Machaca, fundador de la Asociación Folklórica Los Machuaychas y Puli-Pulis Central San Miguel, destacó la importancia de revalorar la danza de los Puli-Pulis. Según explicó, es una manifestación vinculada a las antiguas prácticas de los cazadores. También está relacionada con la protección de las crías de ganado frente a los zorros, especialmente durante la época de heladas.

Colquehuanca explicó que la vestimenta tradicional del Puli-Puli incluye un tocado de plumas, una chaqueta de color rojo y pollera blanca. También incluye la quena, instrumento que forma parte de la representación. De acuerdo con su relato, la danza recrea la forma en que los cazadores buscaban espantar y atrapar al zorro. Antiguamente, este atacaba a las ovejas y sus crías en las zonas de pastoreo. La tradición se representa especialmente cada 15 de mayo. Esto ocurre en el marco de las celebraciones vinculadas a las cruces y al ciclo agrícola.

El fundador de la asociación recordó, además, que la danza tiene raíces en el distrito de Calapuja. Desde allí se habría extendido hacia otras localidades del altiplano. Con el paso de los años, la vestimenta y algunas características de la representación han variado en diferentes lugares. Sin embargo, los cultores de San Miguel buscan preservar lo que consideran elementos originales de esta expresión. La asociación fue fundada en 2018. Actualmente, impulsa una escuela para enseñar la danza a niños y jóvenes.

Finalmente, Colquehuanca señaló que uno de los principales objetivos es evitar que esta tradición desaparezca. También busca lograr, en el futuro, su reconocimiento como Patrimonio Cultural de la Nación. Para ello, pidió mayor respaldo de las autoridades y del Ministerio de Cultura. “Seguiremos hasta donde Dios nos dé la vida”, expresó. Asimismo, remarcó que la preservación de los Puli-Pulis depende también de las nuevas generaciones y del compromiso de la población con sus costumbres.