El Ministerio de Vivienda reajustó el cronograma del megaproyecto financiado por el Banco Mundial, mientras la sociedad civil exige acelerar los procesos para evitar nuevas demoras en una obra esperada por miles de familias
A través de un informe emitido por el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento, se confirmó la necesidad de reajustar los plazos del cronograma. El motivo central del retraso en el proceso de selección responde a la escasa participación de postores internacionales durante la licitación. Dicha falta de convergencia obligó al Programa Nacional de Saneamiento Urbano a ampliar las fechas para evaluar únicamente tres expresiones de interés recibidas hasta la fecha.
Miembros del Comité de Vigilancia de la obra expresaron su descontento ante la dilatación de la hoja de ruta impulsada con financiamiento del Banco Mundial. Señalan que las familias puneñas llevan años esperando la optimización de los servicios básicos para erradicar el racionamiento diario de agua en los sectores altos.
Por parte del Ministerio de Vivienda, se garantizó que los hitos referidos a la aprobación del Manual de Operaciones y la conformación del equipo técnico mínimo sí se han cumplido adecuadamente. Sin embargo, la puesta en marcha de los planes operativos aún requiere la aprobación técnica definitiva en las sedes de Puno y Lima.
Organizaciones de la sociedad civil de Puno anunciaron que se mantendrán vigilantes ante los compromisos asumidos por los ejecutores del proyecto. Exigen a las autoridades agilizar las evaluaciones pendientes para evitar que la falta de postores derrive en la paralización indeterminada de la obra.