Mesa de Trabajo advierte que ocho de cada diez niños realizan trabajo infantil en la región Puno


Autoridades señalan que la problemática persiste pese a una leve reducción tras la pandemia y se concentra en zonas urbanas, mineras y rurales, mientras aún no se cuentan con estadísticas consolidadas sobre su impacto en la deserción escolar

El trabajo infantil continúa siendo una de las principales problemáticas sociales en la región Puno. Según información proporcionada por la titular de la Dirección Regional de Trabajo y Promoción del Empleo de Puno, Carmen Beatriz Choquehuanca Calsina, actualmente ocho de cada diez niños realizan algún tipo de actividad laboral, una cifra que, si bien muestra una ligera reducción respecto a años anteriores, sigue siendo considerada critica.

De acuerdo con el reporte, la situación se agravó durante la pandemia de la COVID-19 debido a la disminución de los ingresos familiares. Recordó que, la necesidad económica obligó a muchos menores de edad a incorporarse a actividades productivas para contribuir al sustento de sus hogares. Aunque desde el 2021 se observa una reducción en los indicadores, las autoridades reconocen que la disminución no ha sido significativa.

Las zonas con mayor incidencia de trabajo infantil se concentran en tres sectores identificados por las autoridades. El primero corresponde al ámbito urbano-comercial, principalmente en Juliaca, donde se registra la participación de menores en actividades como el comercio ambulatorio. El segundo se ubica en zonas de minería artesanal e informal, especialmente en el centro poblado de La Rinconada, donde niñas, niños y adolescentes realizan labores vinculadas a esta actividad. El tercero comprende áreas rurales de carácter agrícola, como Platería, Chucuito, Ácora y otras zonas.

Ante esta situación, recordó que desde la Mesa de Trabajo vienen impulsando la actualización de su reglamento interno, debido a que algunas de las instituciones que la integran ya no existen. No obstante, las propias autoridades admitieron que aún no cuentan con estadísticas consolidadas sobre la relación entre trabajo infantil y deserción escolar, una limitación que evidencia la necesidad de fortalecer los mecanismos de seguimiento para dimensionar con mayor precisión el impacto de esta problemática en la niñez puneña.