El obispo Jorge Pedro Carrión Pavlich destacó la importancia de la fe, la memoria histórica y el acompañamiento pastoral
La autoridad eclesiástica local, monseñor Jorge Pedro Carrión Pavlich, repasó su vasta trayectoria de fe y servicio, la cual inició a temprana edad como acólito en la catedral de Tarma. Tras años de formación catequética y vida comunitaria, su camino sacerdotal lo llevó a asumir responsabilidades de enseñanza y gestión en el seminario y la Secretaría General de la Iglesia, hasta ser nombrado administrador apostólico y obispo, una vocación que define como un regalo divino aceptado con profunda gratitud.
Durante la conversación, el prelado abordó el sentido de la pérdida y el dolor, recordando cómo su familia enfrentó tragedias decisivas, como la muerte de su madre y el trágico asesinato de su hermano. Reflexionó que la vida humana es como una flor que crece y se abre paso en medio de la adversidad, señalando que la fe y las enseñanzas de sus padres fueron la guía fundamental para superar los momentos más difíciles de su entorno familiar.
El obispo rememoró también sus primeros años tras su llegada a la región altiplánica, recordando con nostalgia su juventud cuando asumió el compromiso de acompañar a la feligresía puneña. Destacó el papel valioso de las familias de la zona, a quienes describió como testigos esenciales que acompañan y sostienen con devoción la labor y el caminar pastoral de los sacerdotes.
Al revisar los antecedentes históricos de la región, la autoridad eclesiástica hizo un repaso sobre los orígenes de la Diócesis de Puno, creada en 1861. Explicó los complejos inicios de la jurisdicción, desde el primer obispo nombrado que no llegó a consagrarse, hasta las severas dificultades y persecuciones que enfrentaron sus sucesores, como monseñor Ambrosio Huertas, en un contexto histórico marcado por la inestabilidad.
Finalmente, la entrevista concluyó con una reflexión sobre la evolución pastoral de la Iglesia en el sur andino y la importancia de mantener viva la memoria histórica de la diócesis. La autoridad invitó a la comunidad a valorar el presente con esperanza, trabajar en unidad y seguir construyendo una comunidad de fe sólida que responda a las necesidades de la población puneña.