La falta de comisarías y Centros Emergencia Mujer cercanos, además del temor a represalias y presiones familiares, dificulta que las víctimas continúen con sus denuncias
Iliana Uribe Mendoza, coordinadora de la Mesa de Concertación para la Lucha contra la Pobreza, advirtió sobre las dificultades que enfrentan las mujeres de comunidades rurales para denunciar hechos de violencia y acceder a una atención especializada. Señaló que uno de los primeros obstáculos es el temor a las consecuencias familiares y económicas que puede generar la denuncia.
Asimismo, explicó que en muchas zonas rurales no se cuenta con Centros Emergencia Mujer ni comisarías cercanas, situación que obliga a las víctimas a trasladarse hasta las capitales de provincia para buscar ayuda. A ello se suma que, en algunos casos, las dependencias policiales no reciben oportunamente sus denuncias.
Uribe Mendoza indicó que estas dificultades provocan que muchas mujeres desistan de continuar con el proceso y permanezcan expuestas a nuevas agresiones. Incluso, aquellas que logran denunciar pueden retirar posteriormente sus denuncias debido a las presiones y recomendaciones de familiares, padrinos u otras personas de su entorno.
Finalmente, advirtió que esta problemática contribuye a que los hechos de violencia continúen sin una respuesta efectiva de las instituciones. Por ello, resulta necesario fortalecer los servicios de atención y protección en las comunidades rurales, garantizando que las mujeres puedan denunciar sin enfrentar barreras geográficas, económicas ni presiones familiares.