El menor presenta quemaduras de segundo y tercer grado en el 55% de su cuerpo y requiere injertos de piel e insumos especializados valorizados entre 20 mil y 30 mil dólares. Médicos gestionan su traslado a Lima ante las limitaciones del hospital de Arequipa
El médico Jorge Almendáriz, de la Unidad de Quemados del Hospital Regional Honorio Delgado de Arequipa, informó que el niño sobreviviente del incendio ocurrido en la ciudad de Puno presenta quemaduras que comprometen el 55% de su superficie corporal, de segundo grado profundo a tercer grado, por lo que su pronóstico continúa siendo reservado. El menor requiere injertos de piel y materiales sintéticos especializados para cubrir las heridas, insumos que no están disponibles en el establecimiento de salud.
El especialista señaló que ya se presentó el expediente para gestionar el traslado del pequeño a un hospital de Lima y que se realizó una videoconsulta como parte de las coordinaciones. Sin embargo, hasta el momento de la entrevista, el equipo médico permanecía a la espera de una respuesta sobre su aceptación. El doctor indicó que esperará hasta el lunes para conocer una decisión y, si no se concreta la referencia, procederá a programar los primeros injertos con los recursos disponibles en Arequipa.
Almendáriz explicó que la extensión de las quemaduras dificulta el tratamiento, debido a que los injertos convencionales requieren extraer piel de zonas sanas del propio paciente, lo que genera nuevas heridas. Por ello, se necesitan materiales sintéticos que permitan cubrir temporalmente las áreas afectadas y favorecer su recuperación. Según el médico, estos insumos pueden costar entre 20 mil y 30 mil dólares, y cuestionó que el Seguro Integral de Salud (SIS) no los proporcione pese a las solicitudes realizadas.
El médico precisó que, si el menor permanece en Arequipa, los injertos se efectuarán progresivamente para evitar complicaciones que pongan en riesgo su vida. La primera intervención podría cubrir entre el 20% y el 30% de la superficie corporal, priorizando las zonas donde exista mayor posibilidad de que el injerto sea exitoso. Asimismo, advirtió que la unidad de quemados no cuenta con una unidad de cuidados intensivos propia, condición que aumenta los riesgos ante una eventual descompensación del paciente.
Finalmente, estimó que el niño podría permanecer hospitalizado al menos dos meses más si continúa el tratamiento en Arequipa. Aunque el hospital recibe piel de cerdo liofilizada mediante un convenio con el Hospital del Niño, el especialista aclaró que este recurso constituye una alternativa parcial y no reemplaza la necesidad de contar con los insumos especializados que requiere el menor.