Severo Sucapuca, de la UGEL San Román, pide evaluar la nueva normativa sobre conducta escolar con un enfoque formativo y preventivo, que promueva la disciplina, fortalezca la convivencia y garantice la formación integral de los estudiantes
Severo Sucapuca Chinoapaza, jefe de Gestión Pedagógica de la UGEL San Román, se pronunció sobre la propuesta de una nueva normativa para regular la conducta de los estudiantes en las instituciones educativas, que contempla sanciones por faltas muy graves e incluso la posibilidad de expulsión. Señaló que estas disposiciones deben analizarse cuidadosamente para garantizar que contribuyan a la formación integral de los escolares y no se limiten únicamente a medidas correctivas.
Sucapuca Chinoapaza, sostuvo que, si bien es necesario establecer límites y normas de convivencia, también corresponde al Ministerio de Educación promover espacios deportivos, culturales y artísticos que permitan a los estudiantes aprovechar su tiempo en actividades formativas. Asimismo, consideró importante que la reglamentación recoja las opiniones de especialistas y de los distintos actores de la sociedad, a fin de prevenir situaciones de violencia escolar y fortalecer la disciplina dentro de las instituciones educativas.
Otro de los aspectos abordados está relacionado con las restricciones al uso de celulares y las disposiciones sobre la presentación personal de los escolares, incluyendo elementos como piercings y tatuajes. Al respecto manifestó que las instituciones educativas deben promover una presentación adecuada, fomentar valores, responsabilidad y disciplina entre los estudiantes. No obstante, remarcó la importancia de que las normas respondan a las necesidades actuales del entorno educativo y contribuyan al desarrollo personal de los menores.
Finalmente, el jefe de Gestión Pedagógica indicó que, una vez concluido el periodo de 15 días previsto para recibir opiniones y sugerencias, el Ministerio de Educación podrá establecer la normativa definitiva para su posterior implementación en los colegios. Mientras tanto, se espera que el proceso de revisión permita incorporar aportes que garanticen una convivencia escolar adecuada, con reglas claras y un enfoque orientado a la educación, la prevención y la formación de los estudiantes.