Especialistas advierten que decenas de universidades públicas fueron creadas por criterios políticos y sin recursos suficientes, generando riesgos de clientelaje y baja calidad educativa
La universidad pública peruana carga con una “papa caliente” que el próximo gobierno y Congreso deberán resolver: decenas de universidades creadas por ley sin presupuesto, sin estudios de mercado y con riesgo de convertirse en focos de clientelaje político. Así lo concluyeron el docente de posgrado Luis Vilcatoma, el docente universitario José Fuentes y el senador electo Edgar Mancha durante entrevista en Radio Onda Azul.
Los tres coincidieron en que el país confundió “modernización” con “modernidad”. Mientras se invierte en edificios y laboratorios, la dimensión interna de la universidad valores, cultura docente y proyecto académico quedó abandonada.
“Se puede tener la carcasa de la modernidad, pero sin el espíritu de transformación del quehacer docente. De eso no se discute nada”, señaló Vilcatoma, quien agregó que la universidad peruana replica la misma plantilla en todo el país sin considerar su carácter multicultural y asimétrico.
Entre tanto, José Fuentes calificó de “intención deliberada populista” la creación de nuevas universidades impulsada por congresistas, alcaldes y consejeros regionales, “Si nace con esa génesis, el niño ya nació con desnutrición crónica. Se ve a la universidad como cantera de clientelaje político”, afirmó.
Por su parte, Edgar Mancha, electo senador y exmiembro de la Comisión Organizadora de la Universidad de Huancabamba, reveló que el Congreso aprobó entre 40 y 50 nuevas universidades tras identificar, según el Decreto Supremo 020 de 2020, que solo 3 de cada 10 egresados de secundaria acceden a educación superior.
“Las leyes dicen que se financiarán con recursos del MEF, del Minedu y donaciones. Pero el tesoro público no crece. Hay universidades que pasan 2 años sin presupuesto y el primer ingreso se alarga hasta 7 años”, explicó
El panel planteó tres salidas: Un estudio macro-regional real para definir carreras según producción, interculturalidad y pobreza de cada zona, y no por encuestas a egresados. Revisar las leyes de creación para frenar duplicidad de carreras como Medicina y Derecho en universidades separadas por 15 minutos y darle autonomía técnica a SUNEDU y CINEACE para que el licenciamiento no sea manipulado políticamente.
El debate deja claro que la creación de universidades sin proyecto ni recursos ya no es una promesa electoral: es una deuda que el Estado deberá pagar en la próxima legislatura.