Obispo de la Diócesis San Carlos Borromeo de Puno destaca el origen indígena de la devoción a la Virgen María de la Candelaria


Obispo de la Diócesis San Carlos Borromeo
Obispo de la Diócesis San Carlos Borromeo

Monseñor Jorge Pedro Carrión afirmó que esta manifestación religiosa nació del mundo andino y no fue impuesta por la colonización española.

Durante una entrevista en Radio Onda Azul, el obispo de la Diócesis San Carlos Borromeo de Puno, monseñor Jorge Pedro Carrión, resaltó que la devoción a la Virgen de la Candelaria tiene un origen profundamente indígena, desmontando la creencia de que se trata de una tradición impuesta por la colonización española.

Explicó que la devoción nace en el siglo XVI en Copacabana, territorio que entonces formaba parte del Alto Perú, una extensa región que comprendía zonas del actual Perú, Bolivia, Chile y Argentina. En ese contexto histórico, Copacabana era un centro religioso importante del Imperio Inca, donde se rendía culto al Sol y a la Luna.

Monseñor Carrión subrayó que fueron los propios indígenas quienes impulsaron esta expresión de fe, “la imagen fue creada por un indígena perteneciente a la nobleza inca, Francisco Tito Yupanqui, miembro de la casa real del Cusco él talló la imagen original de la Virgen de la Candelaria, dando inicio a una devoción que luego se expandió por todo el altiplano”, dijo.

Remarcó que esta manifestación religiosa no fue impuesta por los evangelizadores españoles, sino que surgió desde el sentir del mundo andino, convirtiéndose en una forma de sincretismo cultural y espiritual, “es una devoción indígena, nacida del pueblo, vinculada a su historia y a su cosmovisión”, señaló.

Asimismo, explicó que la Virgen fue asociada a fenómenos naturales como sequías y lluvias, a los que las comunidades acudían en busca de protección. Estos acontecimientos fortalecieron la fe popular, especialmente en tiempos de crisis climática.

Con el paso del tiempo, la devoción se expandió hacia distintas regiones del Perú y otros países, consolidándose como una de las manifestaciones religiosas más importantes de Sudamérica. En Puno, esta tradición se mantiene viva a través de la festividad de la Virgen de la Candelaria, considerada una de las expresiones culturales y espirituales más representativas del país.

Finalmente, Monseñor Carrión invitó a la población a valorar esta devoción como parte de la identidad andina, destacando su origen ancestral y su significado espiritual para las comunidades del altiplano.