El Pontífice advirtió sobre la explotación y la violencia, e instó a vivir una fe sincera basada en la esperanza y la reconciliación
El Papa León XIV denunció las injusticias sociales y la concentración de riqueza durante la misa celebrada en Saurimo, Angola, donde advirtió que muchos deseos de la población son frustrados por la violencia y la desigualdad. En ese contexto, señaló que la fe debe ser un camino de transformación y esperanza frente a estas realidades.
Durante su homilía, el Pontífice alertó sobre el riesgo de convertir la fe en una práctica superficial o interesada, cuando se busca a Dios solo como medio para obtener beneficios. Enfatizó que esta visión distorsiona el sentido espiritual y puede llevar a prácticas equivocadas que alejan del verdadero mensaje cristiano.
Asimismo, recordó que el mensaje de Cristo es un llamado a la libertad y a rechazar toda forma de opresión, violencia o explotación. Subrayó que la fe auténtica impulsa a la conversión y al compromiso con la dignidad humana, tanto en lo personal como en lo social.
El Papa también invitó a mantener la esperanza y a confiar en el camino trazado por Dios, destacando la importancia de la unidad, la fraternidad y el servicio a los demás. En esa línea, exhortó a las comunidades a trabajar por la reconstrucción social y el fortalecimiento de la paz.
Finalmente, agradeció la acogida del pueblo angoleño y llamó a permanecer firmes en sus raíces cristianas, promoviendo la justicia y la reconciliación como pilares para el desarrollo del país y del continente.