Desde Castel Gandolfo, el Pontífice animó a los fieles a combinar el descanso con la lectura de la Palabra de Dios para renovar el cuerpo y el espíritu
El papa León XIV exhortó a los fieles a aprovechar el tiempo de vacaciones para fortalecer su vida espiritual, reservando espacios de silencio, oración y meditación de la Palabra de Dios. El llamado lo realizó durante el rezo del Ángelus desde el Palacio Apostólico de Castel Gandolfo, donde permanece en un periodo de descanso hasta el próximo 27 de julio.
El Santo Padre señaló que el descanso debe ir acompañado de momentos de encuentro con Dios, pues ello permitirá regresar a las actividades cotidianas con el cuerpo y el espíritu renovados, fortaleciendo el compromiso de anunciar el Evangelio y colaborar en la construcción del Reino de Dios.
Durante su reflexión sobre la parábola del sembrador, León XIV destacó la generosidad con la que Dios siembra su Palabra en el corazón de las personas, aun cuando no siempre encuentra un terreno dispuesto a recibirla. No obstante, afirmó que el amor de Dios es más fuerte que las debilidades humanas y nunca deja de creer en la capacidad de cada persona para dar frutos de bien.
El Pontífice recordó que el Señor conoce el corazón de cada ser humano y continúa sembrando esperanza con confianza, invitando a los creyentes a abrirse con fe a su acción transformadora. Asimismo, resaltó que la verdadera renovación espiritual nace del encuentro constante con Cristo y de la escucha atenta de su Palabra.
León XIV permanecerá en Castel Gandolfo hasta finales de julio, dedicando estos días al descanso, la oración y la lectura. Durante este periodo solo mantendrá como actividad pública el rezo dominical del Ángelus, mientras las audiencias generales se reanudarán el próximo 5 de agosto en la Plaza de San Pedro.