El Santo Padre destacó el papel de la familia, la comunidad y la Iglesia en la prevención de las adicciones y pidió respuestas integrales para acompañar a los jóvenes afectados
El papa León XIV afirmó este jueves que “no hay mejor prevención contra las drogas que una buena familia”, al dirigirse a los participantes de un encuentro internacional sobre prevención, recuperación e integración de personas afectadas por las adicciones, realizado en el Vaticano del 25 al 27 de agosto.
Durante su intervención, el Pontífice señaló que las adicciones son un fenómeno complejo que evidencia “el fracaso de un mundo deshumanizado” y que el sufrimiento de los jóvenes requiere respuestas que integren la prevención comunitaria, la atención científica, la justicia y el acompañamiento pastoral.
León XIV resaltó la importancia del trabajo conjunto entre la Iglesia, organismos internacionales, la ciencia y las distintas confesiones cristianas. Precisó que la Iglesia busca aportar desde el Evangelio una mirada integral sobre la persona, sin sustituir el trabajo de disciplinas como la psiquiatría, las neurociencias o la salud pública.
El Papa dedicó especial atención a la familia, a la que definió como el espacio donde la vida “se cultiva, se cuida y se proyecta”. Advirtió además que muchas familias sufren las consecuencias del consumo de drogas, la violencia, el reclutamiento criminal, la pobreza y la falta de oportunidades.
Finalmente, León XIV pidió que la Iglesia sea una verdadera familia para quienes atraviesan situaciones de sufrimiento y exclusión. Inspirándose en la parábola del buen samaritano, exhortó a no pasar de largo ante quienes necesitan ayuda, sino a acercarse, sanar sus heridas y convertir a la Iglesia en un espacio de acogida y esperanza.
Fuente: ACI Prensa