El Pontífice exhortó a invocar al Espíritu Santo para vencer el miedo, los prejuicios y construir una Iglesia abierta a todos
El papa León XIV exhortó a los fieles a invocar al Espíritu Santo para que abra las puertas cerradas por el miedo, la indiferencia y la división, durante la oración del Regina Caeli celebrada este domingo 24 de mayo, solemnidad de Pentecostés.
Desde la ventana del Palacio Apostólico, el Pontífice recordó que Pentecostés conmemora el derramamiento del Espíritu Santo sobre la Iglesia naciente y señaló que este don continúa acompañando a los creyentes como fuerza y luz en la vida cotidiana.
León XIV explicó que el Espíritu Santo abre tres puertas fundamentales: la puerta hacia Dios, permitiendo una experiencia más cercana de la fe; la puerta de la Iglesia, para acoger a todos sin exclusiones; y la puerta del corazón humano, ayudando a superar egoísmos, desconfianzas y prejuicios.
El Santo Padre también afirmó que donde actúa el Espíritu nace la fraternidad entre las personas y los pueblos, promoviendo un lenguaje común basado en el amor y la paz. Finalmente, pidió la intercesión de la Virgen María para redescubrir a Dios como Padre y construir un mundo más fraterno y solidario.