En un mensaje enviado a la 76.ª Semana Litúrgica Nacional de Italia, el Pontífice destacó la unión entre catequesis y celebración, y llamó a recuperar la liturgia como espacio fundamental para vivir y fortalecer la fe
El Papa León XIV pidió reforzar y, cuando sea necesario, recuperar el valor de la liturgia dentro de la formación cristiana, al considerar que constituye un espacio fundamental para que los fieles comprendan y vivan el misterio de Cristo.
El llamado fue transmitido a los participantes de la 76.ª Semana Litúrgica Nacional, que se desarrolla del 24 al 27 de agosto en Catania, Italia, bajo el lema “Una Iglesia que genera. Liturgia e iniciación cristiana”. El mensaje lleva la firma del cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, y fue enviado en nombre del Pontífice al arzobispo de Catanzaro, monseñor Claudio Maniago, anfitrión del encuentro.
El texto recuerda las palabras pronunciadas por León XIV ante los obispos italianos durante su reciente asamblea general, donde señaló que la iniciación cristiana no debe entenderse únicamente como una preparación para recibir los sacramentos, sino como un proceso mediante el cual la comunidad cristiana genera la fe e introduce a las personas en la vida pascual.
En esa línea, el mensaje destaca la estrecha relación entre catequesis y celebración litúrgica, una unión que, según el documento, ha acompañado a la Iglesia desde sus primeros tiempos. Por ello, el Pontífice llamó a “volver a la fuente” y fortalecer el papel de la liturgia en la formación de los creyentes.
Liturgia como experiencia de fe
El mensaje también recuerda las catequesis que León XIV ha dedicado a documentos del Concilio Vaticano II durante sus audiencias de los miércoles. En particular, se destaca su reflexión del 3 de junio, en la que explicó que los ritos cristianos no constituyen únicamente elementos externos de la celebración sacramental, sino que son el medio a través del cual los fieles reciben el don de Dios.
Por ello, el Papa considera necesario enseñar a los creyentes a valorar y comprender el significado de los gestos litúrgicos, así como a participar de ellos con mayor profundidad.
Asimismo, el mensaje señala que la liturgia representa un lugar privilegiado para escuchar y comprender la Palabra de Dios. En ese sentido, plantea la necesidad de acercar este patrimonio a quienes participan en los procesos de iniciación cristiana y proporcionarles las herramientas necesarias para nutrirse de la Palabra con atención y constancia.
Finalmente, el texto sostiene que una fe que nace de la celebración litúrgica debe proyectarse hacia la vida cotidiana y generar frutos concretos. Según el mensaje enviado a los participantes de la Semana Litúrgica Nacional, estos frutos deben expresarse en bondad, reconciliación y paz.