Durante una misa en el cementerio del Verano de Roma, el Papa destacó la esperanza en la resurrección y pidió a quienes tienen poder que pongan fin a las guerras
El Papa León XIV presidió este lunes 2 de noviembre una celebración eucarística en el cementerio del Verano de Roma, con motivo de la Conmemoración de Todos los Fieles Difuntos, donde recordó a quienes fallecieron y destacó la esperanza cristiana en la vida eterna.
Durante su homilía, el Pontífice afirmó que la fe en Cristo permite mantener el vínculo espiritual con los seres queridos que partieron. «Nuestro vínculo con los fieles difuntos no se ha interrumpido, sino que se ha transformado», expresó ante aproximadamente 1.500 asistentes.
Asimismo, hizo un llamado a la paz mundial y pidió que el sufrimiento de madres, niños y ancianos afectados por los conflictos armados conmueva la conciencia de quienes tienen la responsabilidad de detener las guerras.
Finalmente, León XIV recordó que la muerte no representa el final de la vida para los creyentes y reafirmó el mensaje de esperanza y resurrección, señalando que llegará el día en que ya no habrá muerte, llanto ni dolor.
Fuente: ACI Prensa