Durante la misa dominical, Gabriel Alejandro Castañeda López reflexionó sobre la parábola del banquete de bodas y recordó que la fe debe demostrarse mediante las acciones cotidianas
Durante la homilía de la Santa Misa del domingo, celebrada en el Santuario de la Santísima Virgen de la Candelaria de Puno, el párroco Gabriel Alejandro Castañeda López reflexionó sobre la parábola del banquete de bodas y señaló que Dios invita a todas las personas a formar parte de su reino. Explicó que, pese a los rechazos, Dios mantiene la esperanza en sus hijos y continúa llamándolos a acercarse a él y creer en su palabra.
Explicó que la parábola también recuerda a los profetas enviados por Dios, quienes fueron rechazados y maltratados por anunciar su mensaje e invitar a la conversión. En ese contexto, sostuvo que la invitación al banquete representa la posibilidad de alcanzar una vida junto a Dios, pero que cada persona debe decidir libremente si acepta o rechaza ese llamado.
Castañeda López enfatizó que no basta con decir que sí a Dios, sino que es necesario poner en práctica sus enseñanzas, vivir como hijos de Dios y dejar de lado el mal y el pecado. Asimismo, explicó que la vestidura mencionada en el Evangelio no representa ropa lujosa ni costosa, sino la dignidad que se alcanza mediante una vida cercana a Dios y la práctica de sus enseñanzas.
Finalmente, exhortó a los feligreses a aprovechar su vida para cambiar de actitud y responder con un sí a la invitación de Dios. El párroco pidió que, con la ayuda de la gracia y la misericordia divina, los fieles católicos puedan transformar sus obras y prepararse para alcanzar el reino de los cielos.