Productores del Altiplano prevén un año favorable para la quinua y plantean articular saberes ancestrales con información del SENAMHI para prevenir riesgos y optimizar el uso del agua
Claudio Ramos Vera Coordinador local Puno -ENANDES DZ13 analizó la distinción entre El Niño costero y El Niño Global. Este último abarca un calentamiento en zonas más alejadas del Pacífico central, lo que desencadena efectos diversos a nivel planetario, tales como inundaciones en el norte peruano, olas de calor, heladas y sequías en distintas áreas del territorio. Ante este panorama, se proyecta una campaña agrícola irregular caracterizada por lluvias a destiempo, días secos e intensos vientos.
Claudio resalto que, los productores locales compartieron su experiencia a través del monitoreo constante y el uso de señas o indicadores naturales. Se destacó que, mediante la observación de la naturaleza en fechas específicas del año y el comportamiento de la flora o fauna local, las comunidades andinas logran anticipar periodos de heladas o determinar los momentos propicios para la siembra. En esta ocasión, prevén un año con menor disponibilidad de agua, pero favorable para cultivos de granos como la quinua.
Asimismo, se enfatizó la importancia de integrar la información científica de instituciones meteorológicas como el SENAMHI con la sabiduría ancestral. Dado que los pronósticos satelitales ofrecen lecturas generales y los indicadores tradicionales responden a microclimas específicos de cada comunidad, la articulación de ambos enfoques resulta fundamental para mejorar la toma de decisiones y fortalecer la gestión del riesgo en la agricultura.
Finalmente, los participantes concluyeron que la clave para hacer frente al cambio climático y a la variabilidad del tiempo radica en la capacidad de prevención a mediano y largo plazo. Entre las acciones recomendadas se instó a las autoridades locales y regionales a promover infraestructuras de almacenamiento y a implementar sistemas de riego tecnificado que optimicen el uso del agua, garantizando así la seguridad alimentaria y el sustento de las familias del Altiplano.