Los operativos permitieron además detener a ocho personas, destruir 84 laboratorios y 85 pozas de maceración en Puno, Cusco y otras zonas del sur del país
Rolando Ayala Carrasco, jefe de la División de Maniobras Contra el Tráfico Ilícito de Drogas del Sur Oriente Puno, informó que durante el mes de septiembre la Policía realizó varios operativos e incautó aproximadamente 268 kilos de droga, distribuidos en 255 paquetes tipo ladrillo, como resultado de diversos operativos ejecutados en Puno, Cusco y otras zonas de intervención. La mercancía ilícita, valorizada en aproximadamente 1.600 dólares por kilo, representa una afectación de alrededor de 429 mil 500 dólares a las organizaciones dedicadas al narcotráfico.
Durante la conferencia de prensa, Ayala detalló que entre los principales operativos figura la intervención de vehículos en los que la droga fue acondicionada en compartimientos ocultos, como el chasis y otras partes de las unidades. También informó sobre la detención de 8 personas presuntamente vinculadas al traslado de la mercancía ilícita, entre ellas integrantes de un grupo familiar intervenido en Puno y Cusco, caso que continúa bajo investigación policial y fiscal.
El jefe policial señaló además que durante el mes se ejecutaron 23 intervenciones en Sandia y Carabaya, así como operaciones en Cusco y Madre de Dios. Estas acciones permitieron, según el reporte policial, la destrucción de 84 laboratorios y 85 pozas destinadas a la elaboración de droga. Ayala explicó que muchas de estas instalaciones se encuentran en zonas alejadas, donde los narcotraficantes cuentan con sistemas de alerta que dificultan la captura de los responsables.
Finalmente, el coronel Ayala indicó que las operaciones continuarán en coordinación con la Fiscalía Especializada en Tráfico Ilícito de Drogas. Precisó que parte de la droga intervenida tendría como ruta zonas del VRAEM, Cusco y Ayacucho, con destino hacia Puno y posteriormente a puntos fronterizos. La Policía aseguró que continuará reforzando las acciones de interdicción para afectar las rutas y organizaciones vinculadas al tráfico ilícito de drogas.