Promotora de la Casa del Corregidor en Puno asegura que este espacio cultural nació ante problemas de autoestima cultural


Promotora de la Casa del Corregidor
Promotora de la Casa del Corregidor

Ana María Pino Jordán señaló que la creación de la Casa del Corregidor buscó fortalecer la valoración de la identidad y riqueza cultural de los pueblos de Puno

Hoy, en el programa cultural “Pensar Puno” de Radio Onda Azul, estuvo la investigadora del grupo de estudio Interculturalidad y promotora del espacio cultural Casa del Corregidor, Ana María Pino Jordán, para hablar sobre el tema: “Desmontando paradigmas: lecciones de vida, cultura y desarrollo en el altiplano”.

Haciendo referencia a la Casa del Corregidor, indicó que esta institución nació con la ambición de ser una biblioteca de Puno para Puno. Sin embargo, encontraron que los campesinos quechuas y aimaras sabían quiénes eran, mientras que algunos profesionales tenían problemas de autoestima cultural. Ante esta situación, pensaron que debían realizar actividades culturales para reforzar esa autoestima y mostrar la riqueza de los pueblos.

En otros temas, expuso una diferencia entre aquella “interculturalidad” que se enseña en la teoría y aquella que se vive en las calles y comunidades. En ese sentido, concluyó que no existe una verdadera interculturalidad en Puno, sino una convivencia entre mestizos, criollos, personas vinculadas a culturas occidentales modernas, quechuas y aimaras.

“Tenemos nuestras caseras en el mercado, hablamos con ellas”, señaló; sin embargo, precisó que la interculturalidad implica un verdadero diálogo entre culturas y la posibilidad de aprender unos de otros. Finalmente, sostuvo que este intercambio y reconocimiento mutuo resulta fundamental para construir una sociedad que valore realmente su diversidad cultural.