Las autoridades rusas acusaron a Pável Dúrov de no retirar contenidos vinculados a actividades terroristas y buscarán su extradición, mientras Telegram reaccionó con un mensaje en redes sociales
El Servicio Federal de Seguridad (FSB) de Rusia anunció que declaró en búsqueda y captura internacional al fundador de Telegram, Pável Dúrov, tras abrir una causa penal en su contra por presunta cooperación con actividades terroristas.
Según informó la entidad, el empresario ruso es acusado de permitir que la plataforma mantuviera activos canales, chats y bots que, de acuerdo con las autoridades, eran utilizados por servicios de inteligencia ucranianos y organizaciones extremistas para coordinar actos de sabotaje, atentados y fraudes cibernéticos en territorio ruso.
El abogado Vladímir Zherebenkov señaló que, de comprobarse los cargos, Dúrov podría enfrentar una condena de cadena perpetua. Asimismo, indicó que las autoridades podrían ordenar su arresto en ausencia y gestionar su extradición mediante los mecanismos de Interpol.
Tras conocerse la decisión del FSB, la cuenta oficial de Telegram en la red social X reaccionó publicando una fotografía antigua de Dúrov realizando un gesto desafiante, imagen que el empresario ya había utilizado en 2011 durante un conflicto empresarial relacionado con la red social VKontakte.
El FSB también afirmó que grupos delictivos empleaban Telegram para captar jóvenes mediante supuestos servicios de citas, extorsionar a las víctimas y presuntamente involucrarlas en acciones de sabotaje e incendios contra infraestructura pública y privada. Según el organismo, en el último año fueron detenidos 46 ciudadanos rusos de entre 18 y 22 años por hechos vinculados a estos esquemas.
Telegram, al igual que WhatsApp, permanece bloqueado en Rusia por presuntos incumplimientos de la legislación local sobre eliminación de contenidos, aunque muchos usuarios continúan accediendo a la plataforma mediante redes privadas virtuales (VPN).