Durante la víspera de su solemnidad, destacó la misión evangelizadora del santo y llamó a vivir la fe con testimonio y buenas acciones
Durante la celebración eucarística realizada el martes 23 de junio en el Santuario de la Virgen de la Candelaria, en vísperas de la solemnidad del nacimiento de San Juan Bautista, el párroco del templo San Juan Bautista de Puno, Gabriel Alejandro Castañeda, destacó la importancia de esta festividad dentro de la Iglesia Católica. Señaló que no se trata de “cualquier persona”, sino de alguien que recibió una misión especial de parte de Dios. En ese sentido, recordó que la Iglesia celebra su nacimiento debido al papel fundamental que desempeñó en la preparación de la llegada de Jesucristo.
Durante la homilía, reflexionó sobre el Evangelio de San Lucas, que narra el anuncio del nacimiento de Juan Bautista a Zacarías e Isabel. Al respecto, indicó que este pasaje muestra cómo Dios actúa incluso cuando las circunstancias parecen imposibles para los seres humanos. “Para nosotros es imposible, pero aquí comenzamos a ver que para Dios no hay nada imposible”, expresó al referirse al nacimiento de Juan de padres de avanzada edad.
Asimismo, explicó que, incluso antes de su nacimiento, Juan Bautista ya estaba destinado a cumplir una tarea fundamental en la historia de la salvación. Según manifestó, el ángel anunció que sería una persona llena del Espíritu Santo y encargada de preparar el camino del Señor. “Todas esas características ya nos anuncian que viene a cumplir algo importante”, sostuvo durante su reflexión.
El sacerdote también recordó que San Juan Bautista constituye el puente entre el Antiguo y el Nuevo Testamento, debido a que fue el encargado de anunciar la llegada de Cristo. “Es el que conecta el Antiguo Testamento con el Nuevo Testamento”, enfatizó, destacando que su vida sencilla, desarrollada en el desierto y alejada de las comodidades, representa un ejemplo de entrega, humildad y compromiso con la voluntad de Dios.
De igual forma, recordó que la misión principal de Juan Bautista consistió en preparar los corazones de las personas para recibir a Jesucristo. “Su misión específica es preparar el camino del Señor”, precisó, indicando que su labor estuvo orientada a anunciar la llegada del Salvador y a disponer espiritualmente al pueblo para acoger la palabra de Dios.
Finalmente, exhortó a los fieles a seguir el ejemplo del santo patrono, no solo fortaleciendo su propia vida espiritual, sino también ayudando a otras personas a acercarse a Dios. “También nosotros, al ejemplo de San Juan Bautista, tenemos esa misión de acercar a las demás personas a Dios”, expresó, haciendo un llamado a vivir la fe mediante el testimonio, la oración y las buenas acciones.