La entidad reafirmó su rigor en las evaluaciones ambientales y aclaró sus competencias frente a los conflictos por contaminación en cuencas de la región.
La presidenta ejecutiva del Servicio Nacional de Certificación Ambiental para las Inversiones Sostenibles (SENACE), Silvia Cuba, aseguró que no se flexibilizarán los estándares ambientales para facilitar proyectos de inversión en el país. Precisó que cualquier modificación de los requisitos ambientales deberá cumplir un procedimiento normativo y pasar por consulta pública, al tiempo que ratificó que las evaluaciones deben mantener criterios rigurosos de protección ambiental.
Durante una entrevista, informó que SENACE ha aprobado aproximadamente 136 estudios ambientales en la región de Puno a lo largo de sus 12 años de funcionamiento. Sin embargo, actualmente solo tiene en evaluación el proyecto de carretera Chiguata–Santa Lucía, promovido por Provías Nacional. En tanto, la modificación del Estudio de Impacto Ambiental del proyecto minero San Rafael todavía se encuentra en etapa de elaboración y no ha sido presentada formalmente a la entidad.
Cuba reconoció que, hasta el momento, SENACE no ha aprobado ningún proyecto minero nuevo en Puno. Sobre el proyecto minero Cati, de carácter birregional y ubicado entre Puno y Moquegua, indicó que continúa en evaluación y que todavía no existe una decisión definitiva.
Respecto a los conflictos por contaminación de las cuencas de Ilave, Ramis y otros sectores de la región, explicó que los impactos ambientales generados por actividades antiguas corresponden a pasivos ambientales, cuya supervisión, fiscalización y sanción están a cargo del Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) y de las entidades competentes del sector Energía y Minas. Precisó que su remediación no corresponde a las funciones del SENACE.