Analista político advierte sobre los vacíos legales y contradicciones normativas que permiten definir el futuro de una población al azar.
El analista político Julio Zeballos cuestionó las deficiencias de la legislación electoral peruana. Esto ocurrió luego de que el distrito de Conima, en la provincia de Moho, definiera a su próximo alcalde mediante un sorteo. Dicha elección se realizó con una moneda de un sol tras el empate de 671 votos entre dos candidatos. Además, advirtió que este mecanismo evidencia la urgencia de reformar las reglas electorales. Aunque la normativa vigente contempla esta figura desde hace más de 20 años. Por consiguiente, el sistema debe evitar que el futuro de una población termine dependiendo del azar.
Asimismo, sostuvo que no se trata de un problema aislado. Pues a nivel nacional ocurrieron otros cinco casos similares. Varios candidatos llegaron a esta misma instancia. Por lo tanto, consideró que el Congreso debió impulsar estas modificaciones con anticipación. De esta forma, evitarían reaccionar recién después de los resultados electorales. “Entre dos estamos definiendo el futuro de un pueblo por un sello, cara o sello, y eso lamentablemente trae consecuencias; quien pierde es el pueblo”, manifestó.
De igual forma, el analista señaló que la reforma debe comprender distintas normas. Entre ellas, destacó la Ley de Organizaciones Políticas y la Ley de Elecciones Municipales. Como ejemplo de sus contradicciones, cuestionó una exigencia específica. Actualmente, la ley exige el 3 % de afiliados inscritos para participar en una elección. Sin embargo, el sistema requiere el 5 % para superar la valla electoral. A su juicio, estas disposiciones necesitan una revisión integral. De esta manera, el Estado garantizará reglas coherentes y una mayor representatividad política.
También cuestionó la falta de especialistas electorales y la improvisación de algunos personeros. Estos representantes de organizaciones políticas desconocerían aspectos fundamentales de la legislación. Por ello, advirtió que estas deficiencias terminan generando interpretaciones contradictorias. En consecuencia, dichas autoridades toman decisiones que afectan la transparencia de los procesos electorales.
Finalmente, insistió en que las autoridades deben aprobar las reformas con anticipación para las próximas elecciones. De ninguna manera deben esperar a que los conflictos ya ocurran. Consideró que el país tiene tiempo suficiente para corregir estos vacíos legales. No obstante, expresó dudas sobre la voluntad política del Congreso. Especialmente, para impulsar cambios que garanticen elecciones transparentes y democráticas.