Un especialista destaca que América Latina cuenta con miles de santuarios y rutas de peregrinación, pero requiere mayor organización, infraestructura y coordinación para impulsar este sector sin perder su identidad espiritual
El turismo religioso moviliza alrededor de 400 millones de personas cada año a nivel mundial y genera un importante movimiento económico. En América Latina, cerca de 80 millones de peregrinos visitan anualmente distintos santuarios y celebraciones de fe, según datos de la Red Mundial de Turismo Religioso.
Adrián Lomello, director para América de esta organización, sostiene que la Iglesia Católica tiene una oportunidad para impulsar este sector mediante una mejor planificación y coordinación con autoridades, empresas y comunidades. Explicó que la región posee más de 3 mil santuarios, además de rutas de peregrinación y celebraciones religiosas con gran capacidad de convocatoria.
El especialista señaló que contar con un santuario no es suficiente para consolidar un destino de turismo religioso. Consideró necesario implementar infraestructura, señalización, transporte, servicios, gastronomía, actividades culturales y estrategias de comunicación que permitan mejorar la experiencia de los visitantes.
Asimismo, destacó que los beneficios económicos pueden extenderse a toda la comunidad, favoreciendo a hoteles, restaurantes, artesanos, comerciantes y transportistas. Sin embargo, remarcó que el turismo religioso no debe centrarse únicamente en el aspecto económico, debido a que la motivación espiritual continúa siendo el principal motivo de las peregrinaciones.
Lomello puso como referencia el Camino de Santiago, en España, y exhortó a los países latinoamericanos a fortalecer sus destinos religiosos mediante políticas públicas, generación de datos, digitalización y capacitación. En ese sentido, planteó una mayor articulación entre la Iglesia, autoridades y sector privado para convertir el patrimonio religioso en una oportunidad de desarrollo sostenible para las comunidades.
Fuente: ACI Prensa