Los residentes alertaron que el agua presentaba una coloración grisácea, espuma y mal olor. Exigen que las autoridades analicen su calidad y que se garantice un servicio adecuado.
Ayer, vecinos de la urbanización La Revolución, del distrito de San Miguel, en la provincia de San Román, alertaron que recibieron agua de color humo. Mientras se llenaban los recipientes, esta se tornaba espumosa y emanaba un olor fétido. El suministro es proporcionado por la Entidad Prestadora de Servicios de Saneamiento (EPS) Seda Juliaca. “Parece agua de desagüe”, denunciaron.
Ante este escenario, los vecinos, preocupados y molestos, solicitaron a las autoridades competentes que se analice el agua, porque aseguraron que los recibos por el servicio llegan puntualmente cada mes y no es justo pagar por un pésimo servicio.
Igualmente, se conoce que meses atrás los usuarios de Juliaca solicitaron una auditoría a la empresa prestadora del servicio, porque recibirían el líquido elemento visiblemente sucio y sufrirían constantes cortes, mientras que la atención al usuario no mejoraría.