Pobladores denuncian que la falta de reductores de velocidad y señalización continúa poniendo en riesgo a peatones y comerciantes
La muerte de una adulta mayor de 85 años, atropellada por una motocarga en la carretera Panamericana, a la altura del paradero San Cayone, en el centro poblado de Quiñuani, volvió a poner en evidencia la falta de medidas de seguridad vial en este tramo de la vía nacional.
La víctima fue identificada como Tomasa Condori de Marca, quien salió de su vivienda con destino a la ciudad de Yunguyo para comercializar papa en la feria dominical. Según familiares y vecinos, empujaba una carretilla con su producto cuando fue impactada por una motocarga que se dirigía hacia Yunguyo.
Tras el accidente, el conductor fue intervenido por la Policía Nacional y permanece detenido mientras se desarrollan las investigaciones para determinar las responsabilidades.
Carlos Álvarez Sino, gerente de Seguridad Ciudadana de Yunguyo, informó que el levantamiento del cadáver se realizó en coordinación con la Policía y el Ministerio Público para evitar la congestión vehicular en una vía de alto tránsito. Asimismo, exhortó a los conductores a reducir la velocidad en zonas urbanas y respetar el paso de los vehículos de emergencia.
Sin embargo, fueron los vecinos quienes expresaron su mayor preocupación al señalar que el sector San Cayone registra constantes accidentes de tránsito. Indicaron que, pese a los reiterados pedidos presentados ante las autoridades competentes, hasta el momento no se han instalado rompemuelles ni otros dispositivos que obliguen a disminuir la velocidad.
Los pobladores afirmaron que la carretera atraviesa una zona densamente habitada, donde diariamente cruzan peatones, escolares y comerciantes. Además, denunciaron que vehículos de transporte público, particulares e incluso motocargas circulan a excesiva velocidad, incrementando el riesgo de nuevos accidentes.
Ante este nuevo hecho fatal, los vecinos exigieron al Ministerio de Transportes y Comunicaciones y a las autoridades locales ejecutar medidas urgentes para mejorar la seguridad vial, entre ellas la instalación de reductores de velocidad, mayor señalización y controles permanentes, con el fin de evitar que más familias se enluten por accidentes de tránsito.