El pontífice visitó de manera privada la comunidad monástica y elevó una oración ante la tumba de San Benito por las regiones afectadas por conflictos y derramamiento de sangre
El Papa León XIV realizó una visita privada a la Abadía de Montecassino, en Italia, donde rezó ante la tumba de San Benito y encomendó sus plegarias por la paz en las zonas del mundo afectadas por guerras y conflictos.
La visita se desarrolló el lunes 20 de julio y, según informó la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el Santo Padre compartió un momento de oración con la comunidad monástica antes de participar en un almuerzo junto a los religiosos.
Durante su recorrido, el Papa también visitó el Archivo y la Biblioteca de la abadía, además de saludar a algunos huéspedes y turistas presentes en el lugar. Posteriormente, regresó a Castel Gandolfo, donde continúa su periodo de descanso de verano hasta el 27 de julio.
El abad Dom Luca Fallica calificó la visita como un acontecimiento inesperado, debido a que fue organizada con carácter privado y bajo estricta discreción. Señaló que la presencia del pontífice fortaleció a la comunidad benedictina en su compromiso espiritual y eclesial.
La Abadía de Montecassino, fundada por San Benito en el año 529, es considerada el primer monasterio de la orden benedictina y uno de los centros históricos más importantes del cristianismo occidental.