El Papa destacó ante una delegación del Oriel College de Oxford la vigencia del pensamiento de San John Henry Newman y defendió una educación que integre fe, razón, dignidad humana y servicio al bien común
El papa León XIV destacó este viernes la vigencia del pensamiento de San John Henry Newman como una referencia para afrontar los desafíos educativos contemporáneos, durante una audiencia en el Vaticano con una delegación del Oriel College de la Universidad de Oxford.
El encuentro se produjo en el marco del 700 aniversario de la fundación del histórico colegio inglés, establecido en 1326 por iniciativa del rey Eduardo II. El Pontífice resaltó que la institución ha mantenido a lo largo de los siglos su identidad cristiana y consideró la celebración como una oportunidad para recordar sus orígenes católicos.
León XIV sostuvo que esta identidad permitió al Oriel College consolidarse no solo como un reconocido centro académico, sino también como una comunidad en la que convergen la fe y el conocimiento. En ese contexto, recordó la estrecha relación de la institución con el Movimiento de Oxford del siglo XIX y con Newman, quien perteneció al colegio antes de su conversión al catolicismo.
El Papa presentó al santo inglés como un ejemplo de la unión entre fe y razón, destacando que sus convicciones religiosas estuvieron vinculadas a su relación personal con Dios, mientras que su labor intelectual tuvo también una dimensión práctica.
Asimismo, señaló que las ideas de Newman sobre la educación mantienen una particular relevancia ante los desafíos actuales. Según explicó, su propuesta plantea una formación cristiana integral que considere a la persona en todas sus dimensiones y evalúe la educación desde principios como la dignidad humana, la justicia y el servicio al bien común.
Durante su intervención, León XIV exhortó a los académicos a continuar la búsqueda de la verdad con valentía y a promover una visión integral del ser humano. Consideró que esta perspectiva puede contribuir a generar un encuentro profundo entre las personas y, especialmente, con Jesucristo.
Finalmente, el Pontífice evocó el conocido himno “Lead, Kindly Light”, asociado a Newman, para destacar la vigencia de su testimonio espiritual e intelectual. Con ello, presentó el legado del santo inglés como una referencia que puede seguir orientando la formación y el pensamiento de las nuevas generaciones.