Parlamentarios de Puno cuestionan falta de información y piden informes técnicos y financieros para definir el futuro de ambos proyectos
Durante una reunión sostenida ayer con los parlamentarios de Puno, representantes del Ministerio de Vivienda habrían evidenciado desconocimiento sobre los antecedentes y situación del proyecto de plantas de tratamiento de aguas residuales (PTAR), pese a que este se encuentra en arbitraje. Paralelamente, se habría planteado articularlo con el Convenio 025, que cuenta con financiamiento propio y enfrenta una situación distinta.
El diputado César Hugo Tito Rojas cuestionó que el ministro y su equipo técnico no tuvieran información clara sobre el proyecto impulsado desde los gobiernos de Pedro Pablo Kuczynski y Martín Vizcarra, así como sobre la situación de la empresa Operadora Ecológica del Titicaca (Opeti) y el arbitraje actualmente en curso.
Según explicó, durante la reunión incluso se habría tenido que solicitar información sobre Opeti, evidenciando un presunto desconocimiento de los antecedentes del proyecto.
El legislador remarcó que ambos proyectos son diferentes. Mientras el proyecto de PTAR se encuentra en arbitraje y requiere determinar responsabilidades por su paralización, el Convenio 025 tiene un financiamiento propio mediante endeudamiento con el Banco Mundial y se encuentra en una etapa distinta, con estudios y cronogramas aún pendientes.
Por ello, cuestionó que el Ministerio de Vivienda pretenda juntar ambos proyectos sin contar previamente con un informe técnico y financiero que determine la situación de cada uno.
Los parlamentarios solicitaron que la Contraloría intervenga para establecer responsabilidades respecto al proyecto de PTAR y que el Ministerio de Vivienda presente un informe pormenorizado sobre su estado, inversión realizada, situación del arbitraje y las acciones que pretende adoptar.
Asimismo, se acordó impulsar una nueva mesa de trabajo para la quincena de septiembre, en la que el sector deberá presentar información técnica y definir una ruta para cada proyecto.
La preocupación de los representantes de Puno es que la falta de información y la eventual intención de unir proyectos con características diferentes termine generando una mayor dilación, mientras continúa la contaminación de los afluentes del lago Titicaca y permanecen pendientes las soluciones de saneamiento para la región.