Laraqueri impulsa el turismo vivencial y atrae a visitantes de distintos países


Laraqueri impulsa el turismo vivencial
Laraqueri impulsa el turismo vivencial

La Casa de la Quinua cumple cinco años promoviendo experiencias rurales y el conocimiento de la producción agropecuaria del altiplano puneño

En el distrito de Laraqueri, en Puno, el emprendimiento familiar conocido como La Casa de la Quinua celebra cinco años consolidándose como un exitoso espacio de turismo vivencial e interaprendizaje en el altiplano. Su representante, Beatriz Manzano Chura, señala que este proyecto nació con el propósito de mostrar a los visitantes qué hay detrás de los granos andinos y la producción agropecuaria de la región.

El espacio atrae principalmente a turistas internacionales provenientes de países como Colombia, Estados Unidos, Turquía, Canadá y México, además de estudiantes nacionales procedentes de Lima. Los visitantes buscan conocer de cerca las actividades productivas del campo, trascendiendo la experiencia comercial tradicional de gabinete para vivir el proceso en el propio entorno rural.

A lo largo de sus cinco años de trayectoria, el proyecto ha sabido superar desafíos significativos, como el impacto de la pandemia y los conflictos sociales recientes que afectaron al sector turístico nacional. Ante estas dificultades, los fundadores han fortalecido el emprendimiento mediante alianzas estratégicas y redes de contacto para fomentar un turismo sostenible.

Para vivir esta experiencia única, la atención en La Casa de la Quinua se realiza previa coordinación y reserva a través de sus redes sociales o comunicándose al número telefónico 951 074 213. Las reservas anticipadas permiten preparar a los aliados locales y garantizar una vivencia óptima y personalizada para cada visitante.

Finalmente, los responsables de este emprendimiento invitan a toda la población local, regional y nacional a visitar Laraqueri y apoyar el desarrollo rural y el turismo comunitario. Esta iniciativa demuestra cómo la resiliencia y el trabajo articulado permiten revalorar la identidad andina y seguir creciendo desde las comunidades del sur del país.