Especialista señaló que muchos jóvenes no buscan ayuda profesional a tiempo frente a problemas emocionales y crisis personales
La decana del Colegio de Psicólogos del Perú – Consejo Departamental de Puno, Bertha Huallpa, alertó que la creciente competitividad en el ámbito educativo se ha convertido en uno de los factores que inciden en problemas de salud mental y, en casos extremos, en suicidios entre jóvenes.
Durante una entrevista, la especialista señaló que el fenómeno no puede ser explicado por una sola causa, sino por la acumulación de factores como problemas familiares, económicos, emocionales y académicos. Sin embargo, hizo énfasis en la presión por el rendimiento y la exigencia de alcanzar altos logros como uno de los detonantes más frecuentes.
“Se está priorizando el éxito académico por encima del desarrollo emocional. A muchos jóvenes se les exige ser los mejores, obtener las más altas calificaciones o ingresar a determinadas carreras, sin considerar su estabilidad emocional”, explicó.
Huallpa indicó que esta presión comienza desde etapas tempranas, cuando padres y sistemas educativos enfocan la formación en resultados y no en el bienestar integral del estudiante. Esta situación, dijo, puede generar ansiedad, frustración y sensación de fracaso en quienes no logran cumplir con esas expectativas.
En ese sentido, recordó una premisa clave en la formación de las nuevas generaciones: “primero eduquemos buenos ciudadanos y luego buenos profesionales”, subrayando que el desarrollo de habilidades emocionales, valores y resiliencia debe ser prioritario frente a la competencia académica.
Asimismo, advirtió que muchos jóvenes que enfrentan crisis no buscan ayuda profesional a tiempo, lo que agrava su situación. Por ello, insistió en la necesidad de fortalecer el acompañamiento desde la familia, las instituciones educativas y los servicios psicológicos.
Finalmente, hizo un llamado a replantear el enfoque educativo y social, promoviendo un equilibrio entre el rendimiento académico y la salud mental, con el fin de prevenir situaciones extremas y garantizar el bienestar de la juventud.