El Gobierno talibán aseguró haber bombardeado presuntos centros del Estado Islámico en Baluchistán, mientras Pakistán denunció el derribo de drones afganos y advirtió con responder a nuevas incursiones
El Gobierno de facto de Afganistán anunció este miércoles que sus fuerzas aéreas realizaron ataques contra supuestos centros del grupo Estado Islámico (EI) en el distrito de Pishin, en la provincia paquistaní de Baluchistán. Según las autoridades talibanes, los objetivos eran utilizados para coordinar acciones contra civiles afganos y la operación no dejó víctimas entre la población civil.
Por su parte, el Ejército de Pakistán informó que derribó cuatro drones lanzados desde Afganistán hacia Baluchistán y acusó al régimen talibán de respaldar a grupos terroristas. Además, advirtió que cualquier nueva provocación transfronteriza recibirá una respuesta contundente.
La escalada se produce días después de los bombardeos paquistaníes sobre las provincias afganas de Paktia, Paktika y Kunar. Mientras Naciones Unidas reportó al menos 28 civiles fallecidos, el Gobierno talibán elevó la cifra a 36 muertos. Islamabad, en cambio, sostuvo que la operación estuvo dirigida exclusivamente contra insurgentes y negó bajas civiles.
Pakistán afirmó que los ataques fueron una represalia por el asesinato de tres miembros de sus fuerzas de seguridad en Karachi, atribuido a grupos vinculados con los talibanes paquistaníes. La nueva ofensiva incrementa la tensión entre ambos países, que intercambian acusaciones sobre el apoyo a organizaciones armadas que operan en la región fronteriza.