Amador Núñez minimiza la importancia de la legalidad y sostiene que respaldo de las bases basta para dirigir el Frente de Organizaciones Populares de Puno


Amador Núñez
Amador Núñez

El dirigente cuestionó la elección de Jesús Yanqui y anunció una nueva convocatoria a las organizaciones sociales para elegir un Consejo Directivo

El dirigente Amador Núñez restó importancia a la parte legal del Frente de Organizaciones Populares (FOP) de Puno, al señalar que continúa como presidente de dicho gremio por la legitimidad que, según afirmó, le otorgan las bases. Declaraciones que brindó tras la sorpresiva aparición del dirigente Jesús Yanqui, quien mostró documentos que acreditarían su elección como presidente del FOP de Puno.

Al respecto, Amador Núñez remarcó que la legalidad no sería suficiente para asumir la conducción de esta organización, enfatizando que un dirigente debe contar principalmente con el reconocimiento de las bases y de las organizaciones sociales que la integran. En ese contexto, cuestionó la legitimidad de la elección de Jesús Yanqui, pese a la documentación presentada. Señaló que existe una diferencia entre tener respaldo documental y contar con el reconocimiento de las organizaciones sociales.

Ante esta situación, se le consultó sobre su permanencia en el cargo y sobre la existencia de una asamblea que haya designado a un reemplazante. El dirigente evitó reconocer la validez del proceso realizado por Jesús Yanqui y afirmó desconocer los procedimientos. En ese sentido, anunció que en noviembre se convocaría a las organizaciones sociales, gremios de transportistas y comerciantes para conformar un nuevo Consejo Directivo, cuya elección se realizaría antes de finalizar el año.

Finalmente, el dirigente sostuvo que existen temas de mayor importancia para la población puneña, como la defensa de los recursos públicos y la problemática del agua. Sin embargo, manifestó que vendría reuniéndose con los senadores y diputados por la región de Puno para abordar dichas problemáticas, pese a no tener personería jurídica, insistiendo en que la representación de la organización debe definirse mediante el respaldo de sus bases, restando relevancia a la documentación legal presentada para acreditar la presidencia.