Transportistas y comerciantes reportan pérdidas económicas por los bloqueos registrados en carreteras estratégicas de Bolivia
La reciente conflictividad social en Bolivia, marcada por bloqueos en carreteras estratégicas del altiplano, no responde a un movimiento generalizado del sector transporte, sino según análisis y testimonios a la acción de un grupo reducido con motivaciones principalmente políticas.
Así lo sostuvo el economista Joshua Bellot, quien señaló que no son todos los transportistas los que participan en las medidas de presión, sino un sector minoritario que ha optado por la radicalización, generando consecuencias negativas para la población en su conjunto.
De acuerdo con Bellot, incluso dentro del propio gremio del transporte pesado existen voces que rechazan los bloqueos y buscan restablecer la normalidad, especialmente en rutas fronterizas con Perú y Chile.
“En esas zonas, transportistas han denunciado la falta de alimentos y condiciones básicas debido a la interrupción del tránsito. El supuesto derecho al reclamo de unos pocos no puede estar por encima del derecho al trabajo y la subsistencia de la mayoría”, afirmó.
Asimismo, dijo que los bloqueos han provocado pérdidas económicas significativas, afectando principalmente a trabajadores independientes, comerciantes y ciudadanos que dependen del ingreso diario. Asimismo, se han reportado situaciones críticas, como ambulancias impedidas de circular y delegaciones extranjeras incluyendo estudiantes peruanos varadas sin poder retornar a sus países.
Finalmente dijo que el escenario actual evidencia una desconexión entre las acciones de un grupo reducido y las necesidades de la mayoría, en un contexto donde la prolongación de los bloqueos no solo debilita la economía, sino que también agrava tensiones sociales.