Especialista ambiental advierte riesgos para la biodiversidad del Parque Nacional Bahuaja Sonene y cuestiona cambios legales que permitirían actividades extractivas en áreas protegidas
Los impactos ambientales registrados durante la instalación de los ductos de Camisea vuelven a poner en debate el riesgo de intervenir una zona de alta biodiversidad como Candamo, ante la intención del Gobierno de impulsar la explotación de gas en el Parque Nacional Bahuaja Sonene. El abogado especialista en delitos ambientales César Ipenza cuestionó que se pretenda modificar el marco legal para permitir actividades extractivas dentro de áreas protegidas.
Ipenza recordó que la experiencia de Camisea dejó entre sus principales impactos la apertura de la selva para la instalación de ductos y la fragmentación del hábitat, alterando ecosistemas y afectando a la fauna por las actividades desarrolladas durante la ejecución del proyecto. Advirtió que, pese a los avances tecnológicos que actualmente podrían reducir algunos impactos, ninguna actividad de esta naturaleza estaría completamente libre de riesgos.
El especialista sostuvo que antes de plantear nuevas explotaciones debería evaluarse qué resultados dejó la experiencia de Camisea y si realmente sus beneficios se tradujeron en mejores condiciones de vida para las poblaciones de las zonas intervenidas. Cuestionó además que el país continúe apostando por la extracción de recursos no renovables en lugar de avanzar hacia una política de energías renovables.
En ese contexto, Ipenza pidió al Congreso evaluar con cautela la eventual delegación de facultades al Ejecutivo para modificar las normas sobre áreas naturales protegidas. Señaló que permitir la explotación de gas en Candamo implicaría abrir nuevamente el debate sobre los límites de la actividad extractiva y los riesgos de repetir impactos ambientales ya observados durante la implementación de Camisea.