Durante la misa por el Día del Juez y la Jueza, monseñor Jorge Carrión exhortó a los magistrados a fortalecer su compromiso con la dignidad humana y el bien común
En la misa de acción de gracias por el Día del Juez y la Jueza, celebrada en la Basílica Menor de la Catedral de Puno, el obispo de Puno, monseñor Jorge Carrión Pavlich, invocó a los magistrados y a todo el personal del Poder Judicial a desempeñar su labor inspirados en la verdad, la justicia y la esperanza. Destacó la responsabilidad que implica impartir justicia en favor de la sociedad.
Durante su homilía, expresó también su deseo de que el Señor, principio y origen de la verdad, acompañe a quienes integran el Poder Judicial en el ejercicio de este delicado servicio a la verdad y la justicia. Asimismo, señaló que los jueces están llamados a ser promotores de esperanza y libertad, contribuyendo a restaurar la dignidad de la humanidad.
Monseñor Jorge Carrión recordó que la misión de quienes administran justicia es contribuir a restaurar la dignidad y la belleza del ser humano e invitó a los magistrados a seguir el ejemplo de la Virgen María, quien enseñó el camino del servicio al acudir en ayuda de su prima Isabel, poniendo su vida al servicio de los demás.